octubre 21, 2010

Yo le digo "paz"

Viste como podés sentir cuando se viene el invierno... las temperaturas empiezan a bajar, sentís el sol como algo atrayente en lugar de huir de él.

Cerrás los ojos aspirando lentamente el aire helado y lo sentís bajando por tus branquias, refrescando tus adentros. Los abrigos se empiezan a desempolvar, los pantalones, las bufandas. Los colores se oscurecen un tono pero todo sigue vivo. Los árboles se toman una siesta, un descanso de belleza. Todo se calla. El silencio retumba en el suelo chocando con tu mentón, estremeciéndote.

Cerrás los ojos y todo se detiene. El silencio ya no molesta, te callas y sigue todo bien. Encuentras un punto ciego en cada bolsillo en el que ya no esperas encontrar tesoros escondidos, sino ese cálido callejón sin salida que te devuelve la vida por un segundo más.

Cerrás los ojos y sentís lo indescriptible en la piel.


septiembre 20, 2010

Tiempo al tiempo

Ya no escucho tu voz susurrarme
ya no te veo venir a lo lejos
ya no te siento rozar mi mano

Es solo tu respirar el que se quedó conmigo
el aroma en mi almohada que aun no se va
es tu sonrisa que no se borra de mi mente

De a poco te voy soltando
los días van pasando
mis labios te van olvidando

Por dentro me deshago


julio 23, 2010

Mata

Amar te mata. Amarte mata. Amar té, mata. ¿Amar té, mata? No, el café te mata. Pero el té también tiene cafeína. Sí, pero el café descafeinado es feo. Lo feo te mata. ¿Amar a un feo mata? Yo amé a un feo y no me mató ¿Segura? Sí, amar me mató. Amar te mató. Amarte me mató. Me maté amándote. Día y noche. Amé tus tardes también. Amé tus sonrisas. Amar me mata. Maté tu amor ¿En serio? Ajá ¿Cómo? Así, PUM! Ahh, ¿segura? No, pero me gusta el té.


julio 14, 2010

No can do, my friend

Translate art? I don't think so.
I do, however, promise to write more in English.

Premonition of (Spanish) Civil War, 1936. Salvador Dalí.

This is art, also. Try to translate it. I dare you.

julio 11, 2010

Y la pelota no rueda más

Sí señores, se acabó el Mundial. Mañana será el Lunes más Lunes de todo el año.

Nunca me gustó jugarlo y desde pequeña que suelo huirle a la pelota para no dañar la carita que todos piropeaban, pero de alguna manera el fútbol llegó a hundirse en mí. Mientras las féminas de mi casa se iban de compras y de paseos al sol, yo me tragaba mi personalidad fresa y me quedaba en casa gritando al televisor y rajándome la garganta con la Copa Libertadores, la Champions League, La Copa Confederaciones... etc etc.

Todavía me cuentan de cómo me ponía a gritar "fútbol español! fútbol español!" apuntando a la pantalla cuando todavía no pasaba los 5 años al ver partidos en la tele. Por alguna razón, tengo a la liga española como un recuerdo permanente durante mis primeros 6 años. A un Chilavert más delgado, todavía a escasos metros de mí, gritando y puteando a los cinco vientos durante las eliminatorias del Mundial de 1994. Y a Azkargorta como héroe nacional. Un domingo cualquiera para una niña de 4 años de padres jóvenes. Sinceramente, no me quejo.

Los años fueron pasando, mis prioridades fueron cambiando. De repente me veía de compras con mis tías en lugar de quedarme viendo el partido con los señores de la casa. Lo empecé a extrañar. Los gritos, la adrenalina, el sufrimiento ajeno. El gustito de darte el lujo de dejarte llevar por las emociones y no envidiar (para nada) a los jugadores que se rajan las nalgas para meter un puto gol que desde tu asiento lo viste tan fácil.

Este año volví a verme en ese escenario. Estar en la orilla del asiento, pararte para relajar los humos, caminar, tomar algo, volver y sentarte en el brazo del sofá con los ojos bien abiertos, casi sin respirar y por qué no, con una mano en la boca. La taquicardia que te llena cada que tu equipo está en campo enemigo, cada que tu goleador tiene la pelota bajo los pies y se enfrenta pecho a pecho con el arquero. Patea y gritas. Vaciando tus pulmones con el corazón en la mano.

Ahora las vuvuzelas ocuparon el lugar de las barras, porras y bombos. Un pitido que acompañará a muchos por el resto del año. Molestoso, abrumador, causante de muchos de mis dolores de cabeza este últimos treinta días. Así las recordaré. El zumbido que me acompañó en mi cumpleaños, el sonidito detrás de la oreja como un mosquito cuando empezaba a despertar en las mañanas de partido durante un mes entero. El Julio de las vuvuzelas. Las trompetas que anunciaron la caída de un dios, la caída de os mais grandes do futebol, el desarme de la naranja mecánica... la subida de los monarcas.

"¿Te imaginas que Brasil gane?" - "Una final Brasil-Argentina..¡hecatombe!" - "¿Elminaron a Argentina? ¡¿4-0?!" - "¡Que me den una final Brasil-España!!" - "¡¡Grande Pulpo!!"
Frases que quedarán en mí como titulares del Mundial 2010. El primero en el que estuve consciente de lo que veía y de lo que vivía. A mis 20 años, el primero que recordaré partido a partido, gol a gol, latido a latido.

España, gracias por seguir dándome los mejores momentos.


Hoy no hay canción... a no ser que quieran que ponga la del Waka Waka :/

junio 19, 2010

Rostro de Vos

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto y por sabor.

Sin un temblor de más,
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna maldición

Mis huéspedes concurren,
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor.
Yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan a su hambre
miran y miran
y apagan la jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van,
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos.

Y es una soledad
tan desolada.
Mario Benedetti


junio 04, 2010

¡Ya!

Necesito una dosis de tí
de tus besos
de tus manos

Necesito quitarme este dolor de adentro
dame una caricia
dame un abrazo

Necesito calentar el frío que me llena
una mirada
una sonrisa

Necesito que me despiertes del soponcio
un roce
una palabra

Necesito de tí
aquí
ahora


mayo 23, 2010

Respuesta, etc.

Enamorarse es una poronga. Esa es la verdad.
Y aún así, lo buscamos en cada esquina. ¿Seremos nosotros los forros en ésta historia? O es que por conveniencia tenemos que tener a una persona al lado cada cierto tiempo? Sufrirla y amarla como si fuera la primera, pero eventualmente nos damos cuenta que no será la última.

Aunque todo amor sea vivido como único y aunque el sujeto rechace la idea de repetirlo más tarde en otra parte, sorprende a veces en él una suerte de difusión del deseo amoroso. Comprende entonces que está condenado a errar hasta la muerte de amor en amor.
-Ronald Barthes

Quise escribir esto de respuesta a los comentarios de Querer no querer pero, cuando lo leí antes de enviar, me pareció digno de una entrada a parte. La cita se come todo el post. ¿O no?

mayo 03, 2010

Moreno mío

Ven moreno mío
hazme tuya esta noche
que ni la luna ni las estrellas se enteren

Con silencio y sigilo
deja que el viento nos acompañe
hazme tuya esta noche

Te espero bajo aquella flor de azahar
que desprende olor a mis cabellos
ven moreno mío

No grites, no te agites
que lo prohibido es más dulce
hazme tuya esta noche

Toca mis manos, toca mi cuello
siénteme desde adentro
ven moreno mío

Te quiero
¡Que te quiero, he dicho!
ven moreno, hazme tuya

abril 29, 2010

Querer no querer

Es tan horrible enamorarse.
Tener esa sensación se sofoco si no estás cerca a esa persona. Sentir esas punzadas cada que la ves. No poder responder, no tener el control de tu cuerpo cuando están cerca. Estar consciente de cómo tus músculos se convierten en no más que bolsas de arena inútiles.
Vivir pensando si él también piensa en vos. Depender del amor de otro.
Y si un día te dice que no, el mundo entero se te cae en cima. Pensando que hiciste algo mal, creyendo que todo fue tu culpa. Pasarte días y noches enteras soñando con la casa perfecta donde piensas meter el montón de hijos que no vas a tener con él. Planeando el cumpleaños perfecto, en el que probablemente él prefiera pasar yéndose de farra con los amigos.

Pero inspira. Todo inspira.
Te hace escribir las cosas más sublimes que alguna vez podrían salir de la punta de tus dedos. Te hace sentir el aire más puro. Te hace ver todo en technicolor. Ninguna foto necesita photoshop. Ninguna canción es deprimente. De repente, en lugar de mosquitos se transforman en mariposas. Y cada palabra que sale de sus labios es un evangelio entero.

Que sentís esas ganas de gritar hasta rajar tu garganta, mientras algo te tiembla en las entrañas. Te invade la adrenalina cada que hablas con él. Sus besos se convierten en una droga. Sus abrazos un antídoto. Y cada silencio... cada silencio como si fuera eterno.

Cada partida te produce un dolor insoportable. Cada caída resulta fatídica. Pero al final sigues pedaleando una bicicleta sin ruedas. Insistes e insistes que cada segundo a su lado lo vale. No porque así lo sea, sino porque eso parece. Es lo que tu corazón te hace creer, e igual caes en cada mentira.
Haz vivido una vida entera sin él, pero ahora un día sin sus ojos no vale la pena vivir. Se te derrumba todo cuando tu teléfono no muestra su nombre. Cuando se tarda en responder. Cuando crees que te ignora. Cuando no puedes evitar maquinar una película entera en tu cabeza a base de comentarios al azar.
Una cosa que te ciega. Te pinta la realidad mirando de espaldas. Dejándote ilusionar con cada sonido, con cada tacto.

Cualquier pedacito de información te convierte en una stalker. El amor se convierte en una obsesión. En una necesidad. En algo dañino, que te retuerce, te carcome. En un bote de pastillas.
Te encuentras sufriendo de la manera más dulce. En un círculo vicioso de masoquismo del que no podés salir... del que no querés salir.

Pero aún así. Aún cuando tu cabeza te sigue rogando que la uses, abres los ojos y te lo encuentras de frente. Mirándote. Con cada imperfección tan perfecta. Es ahí... justo ahí cuando apretás el botoncito que pone OFF y sólo escuchas salir de tu boca un 'te amo'.


abril 25, 2010

Corazón partío...?

¿Viste como a veces las cosas se te empiezan a escapar de las manos? ¿Cuando no podés controlar lo que está pasando a tu alrededor? ¿Cómo aunque intentés retomar las riendas... ya no hay marcha atrás? Y lo peor, lo peor de todo es que no hay absolutamente nada que podás hacer.
Cómo jode ese sentimiento de impotencia. Que llorás solo para dejar salir esa rabia de adentro. Esa rabia tóxica que te hace sentir como un balazo directo al corazón y desear haber muerto en ese instante en lugar de seguir sufriendo así.

Meses de alegrías y sonrisas se van esfumando en el aire. Quién sabe por cuanto tiempo. Días, semanas, otros meses más... no sé. No quiero ver al espejo y volver a ver aquellos ojos rojos e hinchados. Me harté de ese sentimiento tan aburrido, tan monótono de saber que igual que hoy, mañana también voy a seguir con este hoyo en el pecho.

Ya no quiero.

He probado la felicidad y me rehúso a dejarla ir así de simple. Siempre dicen que las felicidades son momentáneas, pero quién dice que es una regla obligatoria?
Me han roto el corazón tantas veces que ya ni sé diferenciar entre un amor perdido y uno rescatable. Quiero pensar que todos lo son, que todos tienen una segunda oportunidad. Pero ya no me caben más parches ni medicinas.

Sé lo que quiero, y ya he perdido demasiado tiempo esperando a que las cosas me caigan del cielo. Lo que siento es tan intenso. Es tan fuerte ¿Duele? Un poco sí. Llámenme masoquista, pero sé que todo esto vale la pena.

Sólo me queda esperar.

abril 04, 2010

C'est moi, c'est Lola

Una loca.
Loca por la vida.
Por saborear cada pedacito de césped que pasa por entre mis dedos.
Por lamer cada lágrima que se asoma a mis labios.

Sin miedo.
Sin temor a amar.

Gritar un 'Oh, really?' seguido por la "F word"
Y no poder escapar de un beso.

Ir saltando de pasión en pasión.
Caminando sin rumbo con una sonrisa en la boca.
Panza vacía, no importa.

Juego con mis pechos sin vergüenza.
Con las manos sudando.
Sin apuro.

El tic-toc de fondo me acompaña.
Cada pestañeo se hace más pesado.
Cada letra sale con menos dificultad.

Mis pensamientos rasgando aquel vinilo que tienes en la pared.
Mi corazón palpitando por tus extremidades.
Sólo dímelo. Y ya.

Enciendo un cigarrillo y salgo al sol.
Así soy cuando soy mujer.
Cuando algunos me llaman Lola.

marzo 01, 2010

Back in Love...?

No sé qué es esto. No sé si quiero saberlo.
Sé que ya lo he sentido antes. Sé que debo haberlo sentido antes.
¿Será alguna fase que no conocía?
¿Será algún tipo de etapa por la que no había pasado antes?

Es todo tan nuevo.
No me gusta lo nuevo, pero me gusta esto.
Todo tan diferente.
Ya no controlo nada.

Me irrita tanto no saber qué pasa. No poder ver lo que pasa.
Seguir en una confusión que me carcome por dentro.
No poder salir de un limbo que me tiene loca.

Sé lo que quiero. Sé que lo quiero.
Creo que sé cómo conseguirlo.
Pero no sé si me dejaré tenerlo.

Da miedo, no lo voy a negar.
Pasar de la tranquilidad más absoluta, a un torbellino hambriento por mi inocencia.
Pecando por sentir demás.
Mientras yo me quedo esperando a llegar al ojo de ese huracán.

¿Se podrá evitar tal injuria a los sentimientos?
Lograr esquivar todos los dolores que se ven venir.
Imponer la lógica alguna vez.
¿Es tan difícil a caso?

Hasta mientras me quedaré estancada en el barro.
Esperando a alcanzar lo inalcanzable.
"Yo ya logré dejar de amarte, no hago otra cosa que olvidarte"
***
Creo que me estoy volviendo a enamorar.
:)

febrero 26, 2010

Inspiración ajena

Amor más allá de la muerte

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera;
mas no, de esotra parte, en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama el agua fría,
y perder el respeto a la ley severa.
Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,
su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

Francisco de Quevedo.



Esto es el amor

Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
altanero, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso;
no hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso;
huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño;
esto es amor: quien lo probó lo sabe.

Lope de Vega

febrero 17, 2010

Vicio

Me duele el pecho cada que te encuenro en mi camino. Cada que te veo, cada que te hablo.
Sos la droga que no sé si llegaré a superar. Es que ni siquiera sé si quiero quedar completamente sobria.
La cura a esta enfermedad se me hace tan aburrida. No tener por qué sufrir. Dejar de lado aquellas lágrimas que me acompañaron por tanto tiempo.
.
Dejar de sentir esos arrebatos de adrenalina que de alguna manera u otra me hacen sentir que todavía tengo algo dentro. Ese pequeño que nunca quiso nacer. Ese engendro que decidió meterse dentro mío. Aferrarse con garras y dientes inexisestes. Esos que solo salen de mi imaginación. Esos que sólo quiero que vivan en mí y no en otras.
.
No sé por qué no me desembarazo de esa escoria que me dejaste. No, no le estoy diciendo escoria al peluche y a las cartas que me diste. Ni a ese paquetito vacío de condones que me reúso a tirar. Tampoco a las flores que alguna vez me regalaste, o al moño que envolvía esas mismas flores... ni a ese perfume que me dijiste que te recordaba tanto a mí.
No puedo sentirme más patética. ¿Será posible? ¿Que humanamente no pueda sentirme más petetica...?
.
Sos una droga... sos MI droga. Ese vicio que me niego idiotamente a dejar. Me llenás el alma cada que te acercas a mí. Nunca puedo tener suficiente de tu aroma. Jamás podría cansarme de tus abrazos. Nunca tengo suficiente de tus besos. Y no tenes idea de cuánto jode.
Obvio, vos directamente pasas de mí.
No puedo ser tu amiga otra vez ¿entendés, no? Porque pareciera que no.
.
Ya no sigás intentando volver a esa amistad tan inocentemente podrida que tuvimos alguna vez. Ya pasó. Ya fue. Que no te preocupe tanto arruinar ese vínculo infantil que alguna vez hubo entre nosotros, porque ¿sabes? Ya lo arruinamos hace un buen tiempo.
.
Fui la primera pero no soy la única, no? Y claramente no soy la última.
Tengo que aceptarlo: fuiste lo mejorcito que tuve en mucho tiempo.

febrero 09, 2010

El último primer beso

Salimos de aquel bar cuando el sol estaba bajando. En la cuenta: un tequila Sunrise, un Irlandés, un Dr. Pepper y un shot de tequila dorado.
·

Teníamos otros planes para ese día, pero tu casa quedaba lejos y tu mamá se había llevado tu auto. Nos pasamos las tres horas que habíamos apartado para nuestra cita (si es que eso se le podía llamar una "cita" per se) hablando de los últimos encuentros del 3er tipo que habíamos tenido recientemente. Cada uno por separado, obviamente.

·

Para el final de nuestra tertulia etílica nos dispusimos a seguir camino hacia mi casa, unas cuantas cuadras de caminata. No sé si fue el alcohol en mis venas o la adrenalina la que no me dejaba respirar tranquilamente a tu lado, pero en algún momento dejé de prestarle atención a lo que decíamos, mi boca se puso en modo automático y mi mente de ocupó en situarnos en en lugar en el que debimos haber estado toda la tarde.

Veía tus labios moverse sin despedir sonido alguno, mientras yo soñaba despierta que esos mismos labios gritaban mi nombre

·

-¿Cara o cruz? -dijiste de repente.

-¿Qué? -te dije intentando despertar, notando recién la moneda en tu mano derecha sin levantar la mirada.

-¿Cara o cruz? -me insististe.

-Cara -respondí dubitante tratando de poner en orden mis ideas.

·

El siguiente segundo parecieron minutos. Vi la moneda de un peso volar y volver lentamente a su posición original en tu mano.

Cara.

Me sentí tocando tus labios con los míos y mis brazos automáticamente enredándose en tu cuello. Mi conciencia llorando a cántaros. Una utopía volvía a nacer dentro de nuestras bocas, ahí en plena calle 24 de Septiembre.

·

No supe cuánto tiempo estuvimos inmersos en ese frenesí. Entre no querer cambiar mi cabeza de posición por el miedo a que si mi despegaba por un segundo quieras cortar la conexión, y el agudo dolor que me punzaba el cuello por la cantidad de sangre que irrigaba mi corazón por la taquicardia que ahogaba mis adentros, la adrenalina hacía que tiemble entera casi imperceptiblemente. Me arriesgué y cambié mi cabeza de lado y, para mi sorpresa, tus pies no se movieron ni un centímetro.

·

Lo primero que noté al empezar a caminar fue un tambaleo insistente.

-¿Por qué? -te dije sin poder dejar de sentir tus labios en los mios.

-¿Por qué, qué?

-¿Por qué? ¿Por qué? -no podía dejar de repetir.

-¿Por qué te besé? -dijiste alejándote un poco de mí para esquivar los horcones en la acera. Al buscarte con la mirada, encontré en tus labios aquella sonrisa que me derrite tanto.

-¡Sí! ¡¿Por qué?!

-Es que... -empezaste como con miedo a terminar la oración- no sé, supongo que quería ver si me atrevía a hacerlo.

No supe qué decirte, si gritar lo imbécil que eras, o alegrarme porque al final sí te atreviste.

·

Seguimos caminando unos cuantos metros más hasta que llegamos a la esquina de esa cuadra y me atreví a hablar.

-¿Y si no hubiera salido cara...? -dije con un tono 70% aterrorizado.

-No, no te hubiera besado -dijiste bajando la mirada.

-O sea que todo fue porque la moneda quiso -dije entre risas.

-Sí... más o menos.

-¿Vemos si la moneda cambió de opinión? -te dije extendiéndote la mano para que deposites el peso sobre ella.

Volviste a sacar la moneda de tu bolsillo y la pusiste en mi mano.

-¿Cara o cruz? -me tocó preguntarte.

-Cara.

Hice los ademanes necesarios para hacer volar la moneda en el aire mientras sentía el corazón acelerarse en mi garganta. Al caer en mi palma mi respiración se detuvo por un segundo al no dar crédito a mis ojos: Cara.

Nunca supe si fue porque "la moneda dijo" o porque el juego ya estaba empezado, pero sentí un dejo de resignaciónen el movimiento que hiciste al acercarte a mí esa segunda vez. Y ¿sabes? No fue tan mágico.

Ahora fui yo la que forzó el fin de ese momento.

El resto del par de cuadras que quedaban de caminata las hicimos en silencio. Un silencio incómodo, con muchas cosas en el aire. Tantas palabras con miedo de salir, dos manos buscando dueño. El viento llenando el tremendo espacio vacío entre nosotros.

·

A media cuadra de mi casa, justo antes de torcer la esquina, me detuve en seco y en un último intento por hacerte sentir lo que llevaba dentro, tuve un arrebato y me dejé llevar.

Uno de los besos más apasionados que jamás habían salido de mis labios.

-¿Asique ahora soy la otra? -te dije en el tono más burlesco que pude encontrar.

-Eso parece -me respondiste sonriendo, seguido de otro beso que me hizo tocar las nubes.

·

Te despedí en la puerta de mi casa con un beso en la mejilla, intentando un poco de decoso. Al cruzar el umbral, mi mundo se acabó de desmoronar sobre mí. Otra vez.