marzo 28, 2009

Yo también soy... todo lo contrario

“Sólo espero del mundo ingratitud. ¿La auténtica generosidad no consistirá acaso en conocer la ingratitud y aceptarla? Si me abandono, sé que la melancolía me espera con la boca abierta… Las personas aburridas son tóxicas, la bondad me molesta y la sensatez me desborda. Siempre que he hecho algo sensato me ha dado mala suerte. En resumen, esto es lo que soy. ¿Han entendido? Pues bien, también soy todo lo contrario.”

Coco Chanel

marzo 23, 2009

Cómo me acuerdo de aquella noche...

... estuvimos dando vueltas como pelotudos por la Blacutt, hablando de huevada y media... tu casa quedaba cerca, pero la oscuridad de la noche la hacía más lejana. Me preguntaste que qué tal me habia ido en mi viaje y te dije que bien, que aún tenía tu regalo en mi casa pero que ahora dudaba en dártelo por el comentario que acababas de hacer acerca del regalo que te había traído la última vez. Seguimos hablando incongruencias... cosas que me había enterado, cosas que me aclaraste, y otra sarta de asuntos sin la importancia más mínima.

Cuando te insinué que me invités un café en tu casa, me dijiste que era mejor no ir por "esa" calle, porque la otra noche te habian asaltado cuando ibas caminando y que los pitilleros podían estar por ahí otra vez... y no te volví a insistir. Una vuelta más a la plazuela.
Ya estábamos volviendo al lugar donde supuestamente debimos haber estado todo ese tiempo en lugar de andar boludeando, pero de repente, entre charla y charla me fuiste dirigiendo hacia "esa" calle. A mí solo me paseaba por el cuerpo un miedito disfrasado de una inevitable emoción, acompañado de "No que por aquí no era..?" y tu frase de "No, es que anda peligrosa últimamente, mejor ahí no más..."
Te seguí calladita. Mi boca no se atrevía a decir nada más fuera de lo necesario. Y el miedito persistía.

Me empezó a doler el pecho mientras caminaba a tu lado. Una espina me pinchaba desde lo más hondo de mi ser, una espina que todavía, después de tanto tiempo, me avisaba de cuánto te seguía queriendo.
-Estás bien? -Preguntaste con cara de preocupado mientras yo me paraba en seco y me pasaba la mano por el corazón desgarrandose de a poco dentro de mi tórax.
-Sí, sí... -Mis ojos nunca son capaces de mentir, especialmente en frente tuyo. Siempre terminan delatándome.
-Segura?
-Sí... seguramente es sólo un pedo atravesado. No te preocupés.

Mientras yo seguía en el afán de inutilmente apasiguar el dolor con la cara achinándose por el punzante malestar, sentía tu mirada quemándome la coronilla de la cabeza. Te me acercaste de a poco. No podía dejar que pase, no me podía permitir ese desliz. No ahora, después de meses de sobriedad lejos de tu droga.

Empezaste a rodearme con tus brazos, mientras yo seguía hecha un nudo con ambas manos estancadas en mi pecho. Sentí tu cabeza acercándose a mi rostro y solo atiné a volcar mi cara para dejar que me des un dulce beso en la mejilla, de esos que me gustan tanto. Sin aviso fuiste bajando tu cara mientras yo seguía empeñada en esconderme entre mis hombros y tu pecho. De alguna manera llegaste a mi boca y, como si no hubiera pasado tiempo entre nuestro último beso y este, nos fundimos con la pasión que siempre nos catacterizó.

Ahí, en plena avenida Las Américas frente a aquél colegio de monjas, el alma me volvió al cuerpo y tu droga corrió por mi piel. Ahí mismo me dijiste en silencio que todavía quedaba una llamita. Mi espalda se empezó a erizar al contacto con tus manos y mi mandíbula de pronto no supo qué hacer.
-Vení, vamos más allá. -me dijiste mientras me agarrabas de la mano izquierda. Cruzamos la avenida y ahí, sin previo aviso y detrás de un árbol que duras penas nos tapaba las caras de calenturientos, me besaste como si fuera la última vez. Tus manos sigilosas fueron atravesando los caminos que ya se sabían de memoria, pero esta vez, con una fuego que me dejó sorprendida.

Llegaba la hora de irme. Con una mirada triste y un tanto cansada te dije que me acompañés hasta mi auto. En el camino, agarrados de la mano, empezaste a hablarme de esa otra... esa que ahora me contás que te dice 'te amo', y en cima venís a echarme en cara el hecho de que yo nunca lo hice... y vos bien sabés por qué.
-Me tomó por sorpresa
-Así que ella te lo dijo primero? -dije intentando discimular mi voz quebrándose de a poco.
-Sí...
-Y supogo que vos también se lo djiste...
-Sí... -ahora parecías vos la víctima. Ja! Para variar.
No sé como, y aunque intenté ocultarlos, pudiste ver mis ojos.
-Perdón...
-Por qué?
-Por mencionarla.

Y pusiste esa tu carita de mezcla de perrito chihuahueño aplastado con ovejita violada. Cómo me jode esa carita! Dan ganas de abrazarte y no dejarte ir para que el 'Oh! mundo cruel' no te haga daño. Cómo me jode esa cara...

Llegamos a la esquina y teníamos que torcer para llegar a la acera donde había parqueado mi auto, bajo un farol donde le diera la luz y estuviera a la vista de todos para que no intenten saquearlo. Mientras me fijaba qué tan lleno estaba el lugar rodeando mi auto, sacaba mi brillo de mi cartera. Pero tenía que hacer algo primero... algo que ni yo esperaba hacer.
Te vi apoyado en la pared, con esa pose tuya que sabes que tanto me derrite, y no fue más. Me lancé a tus labios por última vez.

Me pinté la boca, dimos la vuelta en la esquina y me acompañaste a mi auto, despertando otra vez a la realidad.

marzo 21, 2009

¿Sabés qué jode?

¿Sabés qué jode? Que aunque hubiera pasado tanto tiempo, me siga sintiendo así. Que cuando veo tus mails de hace tanto y recuerdo los míos me da vergüenza, y hasta me pongo colorada. Que cuando me vienen esos flash backs repentinos, me acuerdo de la sarta de estupideces que cometí. La nostalgia mata lento… grave, grave.

No soy perfecta, lo sé. Y la verdad no tengo idea qué viste en mí… así te lo digo, de frente. ¿Qué mierda viste en mí que te atrajo tanto, hasta el punto de decirme ese tipo de cosas? No entiendo…

Es como si me pusieran en frene al papasote más bueno del mundo, caiga rendida a sus brazos, deje que me coja como degenerado, y de paso que deje que me orine en cima… y de ahí, nada, seguir como babosa de tras de él. O sea… what the fuck! O.o Triste pero cierto.
Disculpame, pero ese tipo de idioteces solo las hacen las pelotudas mentes atoradas como yo. Si vos sos un muchacho con más de dos dedos de frente… inteligente, fisicudo, churro, dable… ¿por qué andar de tras de una cojuda como yo? En serio que no entiendo.
Y con todo lo que te quiero te digo: te mereces algo mejor.

No es que me subestime o que tenga el amor propio por los suelos… yo me amo y hasta puedo ser la persona más egoísta, mezquina y engreída de todas, sino que yo sé que es lo que querés… te conozco.

Andá, experimentá… viví. Yo sé, y sé que vos lo sabés también… vamos a terminar juntos. Tarde o temprano, nuestros caminos se van a volver a cruzar y vamos a volver a caer en ese círculo vicioso en el que siempre caemos. Vos tomate tu tiempo, que todo va cayendo por su propio peso.

Luego me vas a estar dedicando Aprendiz, de Alejandro Sanz, no? Me parto de risa.
Mientras yo sigo estancada con Tus Viejas Cartas, de los Enanitos Verdes…

¿No te jode?

marzo 16, 2009

Doubt

¿Qué? ¿Pablo Neruda? ¿Un pinche comunista? ¿Qué pasa con el mundo? Imposible... uno de mis héroes... un maldito izquierdista...

¿La Iglesia Católica? ¿Una institución asquerosa? (no estoy hablando de la religión, sino de la empresa en sí, conste) ¿Ratera y embustera? ¿Mi vida infantil basada en una cochina historia de robos, mierda y sexo?
Y por dentro grito ¡¡QUIERO A MI MAMI!!

Da miedo... maldito mundo, ¡cómo das miedo!

Mi alma sigue llorando agarrada de las faldas maternas, llora por no dejarse soltar. Puto ciclo vital. Y es que pregunto yo: ¿cuántas clases de dudas se ten pueden presentar a través del camino? ¿Por qué son tantas? ¿Por qué son tan imbéciles? ¿Por qué tienen que ser tan subjetivas?

¿Se dan cuenta? La simple decisión de dar la vuelta en una esquina puede cambiar el curso de sus vidas. Uno nunca sabe... si hay un violador puede estar esperando... o un maldito borracho te puede pisar... o tu mamá te esta esperando con los ruleros en la cabeza mientras vos andás manoseándote con tu cortejo/a... o por ahí hasta pillás a ese tu cortejo/a manoseándose con otra camba en esa misma esquina donde lo hizo con vos... facilingo podés cometer un asesinato doble ese rato.

Es grave la cosa de las decisiones... y peor si tenés dudas. Un segundo de dudas puede cambiar tu vida.... ¿jode, no?

O como... ¿han visto la peli Doubt, con Meryl Streep? De una monja que toda la película anda empeñada en hacer botar a un cura pedófilo, y al final cuando consigue que el camba renuncie, aprieta su rosario y se pone a llorar porque tiene sus dudas sobre la Iglesia Católica, porque lo chistoso es que al final el cura se va de una iglesia chiquita por pedófilo... para que después el arzobispo lo ascienda y le de una parroquia y un colegio entero para que él solito se haga cargo. ¡Una mierda! Porque a ver... ponéte a trabajar en una empresa a la que le pongás alma, vida y corazón… y que al final pongan de gerente a un tipo tan desgraciado e hijo de su madre..... ¡no puej! Ganás una belleza de plata, pero jode!! Y ese ratito te entran tus pensamientos oscuros de la clase de relación que el dueño de esta empresa tiene con el nuevo gerente estafador. ¿A que da rabia trabajar para gente así?

Las dudas se te vienen en cima de repente, sin previo aviso. Te despiertan de ese sueño eterno que no podés dejar de vivir. Te avisan para que no andés por malos caminos y te hacen pensar dos veces cuando no encontrás una respuesta inmediata a las decisiones de la vida… la cosa es no tardar mucho es decidir, porque por ahí algún pedófilo se queda con tu parroquia.
Interesante la cosa esta de las dudas, para bien o para mal… interesantes.

marzo 14, 2009

Creo

Creo en lo que quiero, nadie me puede quitar el derecho, nadie puede entrar en mi cabeza.
Creo en un destino final para todos, pero cada uno tiene que elegir el suyo.
Creo en una forma de expresar lo que veo dentro mío, pero lo difícil es lograr que el resto entienda.
Creo que de alguna manera lo que pienso podrá algun día prevenir una vida angustiada, pero sin la necesidad de dirigirla.
Creo que me falta madurez para observar más allá de lo que mis ojos ven, pero creo aún más en mi madurez que en la de los demás.
Creo que todavía hablo sin saber, pero lo sé, soy consciente de ello.
Creo que lo que digo no es la primera vez que es dicho, pero no deja de ser mío.
Creo que soy la primera en pensarlo, pero la vida da vueltas y muchos ya han pasado por el mismo senderlo que ahora camino.
Creo que a lo mejor me preocupo en vano, pero termino ahogándome en un vaso de agua si no reacciono a tiempo.
Creo que la vida dará si es necesario, pero si no da es porque no moriré si no lo tengo.
Creo que si en algún futuro la oportunidad se me da sabré aprovecharla, pero haciendo las cosas bien para no terminar arrepintiendome otra vez.
Creo en alguien que me pensará como yo lo haré, pero que no solo se quedarán en pensamientos.
Creo que la gente también llora no solo por estar triste, pero que a veces lágrimas y sonrisas no pueden ir juntas.
Creo que aún hay personas que aman ciegamente, pero que tarde o temprano terminan abriendo los ojos a la realidad.
Creo que aunque cueste, sí es posible perdonar y olvidar a la vez, pero toma tiempo adaptarse.
Creo que sí existen amores eternos, pero 'eterno' no es lo mismo que 'presente'.
Creo que también existen amistades de por vida, pero pequeñces de la vida nos enseñan a seguir por nuestro propio camino.
Creo en una soledad compartida, pero a veces es bueno estar simplemente solo.
Creo en el sentimiento que te produce ver a las personas a los ojos mientras hablan, pero siempre va a haber alguien que te esquive la mirada.
Creo en el efecto de un beso con amor, pero también creo en el efecto que deja un beso no correspondido.
Creo en la debilidad humana, pero si hay una debilidad también tiene que haber una fortaleza.
Creo en la simple acción que trauma al alma, pero se puede ayudar a sanar heridas.
Creo en un amor sin miedo ni complejos, pero los enigmas son los que hacen más sabrosa la vida.

marzo 10, 2009

¿Por qué te conocí?
¿Por qué te cruzate en mi camino?
¿Por qué te dejé entrar?

Me dejas siempre con un beso de sobra
con las velas consumidas
con la ropa aún puesta

El día hubiera estado tan cerca ahora
El momento
El segundo
Tus besos

No soy yo
Sos vos

Tus ojos
La forma en que me mirabas
Tu boca
Mojandome de a poco
Tus manos...
tus manos

Caer de nuevo en la tentación
Cometer un desliz tan dulce
Sentir ese nerviosismo de forma tan estridente

Te extraño
Otra vez

Extrañamente...
te extraño

marzo 08, 2009

Fantasmas

La vida entera intentando encontrar explicación a lo imposible. Queriendo ver más allá de lo que me permiten los ojos, pero la consciencia es mas fuerte.
Los fantasmas del pasado me siguen donde voy. Es una tristeza ver la pobre forma en como los ignoro. Por alguna razón me rehúso a aceptar que ya no son mi presente.
Una vez me encontré uno cuando caminaba por la calle, me dijo que me sigue esperando y que no tarde, pero no quiero. Tener que oír farsas de un amor cruzado, de una existencia de la que no quiero saber. Me pide a gritos que vuelva por él, pero solo mi cuerpo es el que reacciona.
Sueño con que ya no tengo algo que me persigue. Sueño con lo imposible.Un pasado que no quise vivir, un pasado que fue determinado para que sea así. Parece justo? ¡Háblenme a mí de justicia! Días llorando por un presente que nadie quisiera, un presente tan perenne que pareciera nunca terminar. Cosas de la juventud pueden ser, no puedo esperar a que termine.

Y me siguen los fantasmas que nadie quisiera. Rostros y olores que no se van. Rostros y olores que no quiero volver a vivir. Vienen y van, y cada reflejo es el brillo de una lágrima que cae por el camino recorrido por los espíritus que no se quieren marchar.

Consumida por los recuerdos que siguen vivos en mis labios. Consumida por los recuerdos que devoran fríamente cualquier cara feliz que se atraviese. Consumida por alguna escena que quiero dejar atrás.