abril 29, 2010

Querer no querer

Es tan horrible enamorarse.
Tener esa sensación se sofoco si no estás cerca a esa persona. Sentir esas punzadas cada que la ves. No poder responder, no tener el control de tu cuerpo cuando están cerca. Estar consciente de cómo tus músculos se convierten en no más que bolsas de arena inútiles.
Vivir pensando si él también piensa en vos. Depender del amor de otro.
Y si un día te dice que no, el mundo entero se te cae en cima. Pensando que hiciste algo mal, creyendo que todo fue tu culpa. Pasarte días y noches enteras soñando con la casa perfecta donde piensas meter el montón de hijos que no vas a tener con él. Planeando el cumpleaños perfecto, en el que probablemente él prefiera pasar yéndose de farra con los amigos.

Pero inspira. Todo inspira.
Te hace escribir las cosas más sublimes que alguna vez podrían salir de la punta de tus dedos. Te hace sentir el aire más puro. Te hace ver todo en technicolor. Ninguna foto necesita photoshop. Ninguna canción es deprimente. De repente, en lugar de mosquitos se transforman en mariposas. Y cada palabra que sale de sus labios es un evangelio entero.

Que sentís esas ganas de gritar hasta rajar tu garganta, mientras algo te tiembla en las entrañas. Te invade la adrenalina cada que hablas con él. Sus besos se convierten en una droga. Sus abrazos un antídoto. Y cada silencio... cada silencio como si fuera eterno.

Cada partida te produce un dolor insoportable. Cada caída resulta fatídica. Pero al final sigues pedaleando una bicicleta sin ruedas. Insistes e insistes que cada segundo a su lado lo vale. No porque así lo sea, sino porque eso parece. Es lo que tu corazón te hace creer, e igual caes en cada mentira.
Haz vivido una vida entera sin él, pero ahora un día sin sus ojos no vale la pena vivir. Se te derrumba todo cuando tu teléfono no muestra su nombre. Cuando se tarda en responder. Cuando crees que te ignora. Cuando no puedes evitar maquinar una película entera en tu cabeza a base de comentarios al azar.
Una cosa que te ciega. Te pinta la realidad mirando de espaldas. Dejándote ilusionar con cada sonido, con cada tacto.

Cualquier pedacito de información te convierte en una stalker. El amor se convierte en una obsesión. En una necesidad. En algo dañino, que te retuerce, te carcome. En un bote de pastillas.
Te encuentras sufriendo de la manera más dulce. En un círculo vicioso de masoquismo del que no podés salir... del que no querés salir.

Pero aún así. Aún cuando tu cabeza te sigue rogando que la uses, abres los ojos y te lo encuentras de frente. Mirándote. Con cada imperfección tan perfecta. Es ahí... justo ahí cuando apretás el botoncito que pone OFF y sólo escuchas salir de tu boca un 'te amo'.


abril 25, 2010

Corazón partío...?

¿Viste como a veces las cosas se te empiezan a escapar de las manos? ¿Cuando no podés controlar lo que está pasando a tu alrededor? ¿Cómo aunque intentés retomar las riendas... ya no hay marcha atrás? Y lo peor, lo peor de todo es que no hay absolutamente nada que podás hacer.
Cómo jode ese sentimiento de impotencia. Que llorás solo para dejar salir esa rabia de adentro. Esa rabia tóxica que te hace sentir como un balazo directo al corazón y desear haber muerto en ese instante en lugar de seguir sufriendo así.

Meses de alegrías y sonrisas se van esfumando en el aire. Quién sabe por cuanto tiempo. Días, semanas, otros meses más... no sé. No quiero ver al espejo y volver a ver aquellos ojos rojos e hinchados. Me harté de ese sentimiento tan aburrido, tan monótono de saber que igual que hoy, mañana también voy a seguir con este hoyo en el pecho.

Ya no quiero.

He probado la felicidad y me rehúso a dejarla ir así de simple. Siempre dicen que las felicidades son momentáneas, pero quién dice que es una regla obligatoria?
Me han roto el corazón tantas veces que ya ni sé diferenciar entre un amor perdido y uno rescatable. Quiero pensar que todos lo son, que todos tienen una segunda oportunidad. Pero ya no me caben más parches ni medicinas.

Sé lo que quiero, y ya he perdido demasiado tiempo esperando a que las cosas me caigan del cielo. Lo que siento es tan intenso. Es tan fuerte ¿Duele? Un poco sí. Llámenme masoquista, pero sé que todo esto vale la pena.

Sólo me queda esperar.

abril 04, 2010

C'est moi, c'est Lola

Una loca.
Loca por la vida.
Por saborear cada pedacito de césped que pasa por entre mis dedos.
Por lamer cada lágrima que se asoma a mis labios.

Sin miedo.
Sin temor a amar.

Gritar un 'Oh, really?' seguido por la "F word"
Y no poder escapar de un beso.

Ir saltando de pasión en pasión.
Caminando sin rumbo con una sonrisa en la boca.
Panza vacía, no importa.

Juego con mis pechos sin vergüenza.
Con las manos sudando.
Sin apuro.

El tic-toc de fondo me acompaña.
Cada pestañeo se hace más pesado.
Cada letra sale con menos dificultad.

Mis pensamientos rasgando aquel vinilo que tienes en la pared.
Mi corazón palpitando por tus extremidades.
Sólo dímelo. Y ya.

Enciendo un cigarrillo y salgo al sol.
Así soy cuando soy mujer.
Cuando algunos me llaman Lola.