enero 28, 2010

In Love

Pues sí gente... estoy enamorada. No, embarazada no. ENAMORADA. Supongo que se debe sentir más o menos igual. Con la sensación de tener algo viviendo dentro, que crece y se desarrolla al paso del tiempo. Mi gestancia sobrelleva los 7 años... sobrelleva 20.

Suena trillado siquiera intentar decir que lo quise desde antes que lo conociese, pero creo que es cierto. Todavía no lo conozco y ya siento que lo amo. No soy muy amiga de los clichés, pero creo que este me viene como anillo al dedo -anular derecho, por favor.

Recién pasadas las navidades -de hecho, felicidades por su cumpleaños a una tía mía Testigo de Jeová (: - y noches viejas y nuevas gastándome las yemas de los dedos escribiendo cartas sin destinatario y con una remitente muy indecisa, he llegado a una conclusión: hay que mandar a todos a la mierda y hecharme a dormir un ratito más, por lo menos una vez al año. Yo ya lo hice, una el 31 de diciembre y otra el 1 de enero. ¿Me arriesgo a ir por la segundita?

I like you so much better when you're naked ♪ I like me so much better when you're naked
¿Me arriesgo?
¿Me lanzo al vacío para pretender que me salvas de una caída mortal? Bonito, bonito pensar así. Que saldrás de la nada a hacer mis sueños realidad. Que al verte con un bebé en brazos me derrita de ternura... Que al verte con un cigarro en la mano me llene de lujuria... Que al verte a los ojos me muera de amor.

¿Pero para qué molestarte con tanto teatro? ¡Si yo ya te amo! ¿No te has enterado? Lo vengo diciendo desde el comienzo del post... Hombre, tan idiota no creo que seas. Todo es culpa de la percpción (10%) errónea del comportamiendo macho a través de ojos femeninos.
Maldita burocracia hormonal que no nos deja tener la cara como nalga de bebé sin que antes nos salgan dos tremendos granos en medio de la frente y al lado de la nariz.
(Sí, ya me fui por la tengente. Otra vez)

Y aún así... me las arreglo para seguir mi vida sin tí. Se sigue sintiendo raro, no te voy a mentir. Pero mientras no conozca un camino de salida, no voy a tener la tentasión de caminarlo.


Asíque no me tientes chiquillo... no me tientes, que si me buscas me vas a encontrar...
... acostada a tu lado, mirándote a los ojos y susurrándote un 'te amo'Ugh... no encontre ni una sola pinche mano derecha con un anillo en el anular ¬¬

enero 14, 2010

Con un pañuelo en la mano

No sé si escribo por rabia. No sé si escribo por pasión.
Siento algo dentro que me hace temblar entera. Que me hace llorar desde el alma.
Algo que duele tanto que siento cómo mi corazón se retuerce con cada respiro.
Literalmente.
Mi don de autocontrol me saca de problemas innecesarios que a la larga terminan siendo una bolsa de arrepentimientos y gritos ahogados que tengo que ignorar a fuerza.


Me gustaría poder decir lo que siento de una manera más libre.
Gritar a los cuatro vientos todos los resentimientos que llevo dentro.
Deshacerme de cada lágrima que me trago día a día.
Liberarme de ese sentimiento de culpa hacia mí misma que me mata de a poco.
Redimirme de esta facha de suicida masoquista.



Quisiera poder llenar este vacío que me agobia.
Sentirme feliz.
Ser feliz.
Despacharme de esta máscara que llevo puesta hace ya más de 5 años.
Dejar de actuar para un público insatisfecho.

¿Tendré una angustia existencialista?
¿Será eso lo que me tiene tan mal?
¿Saber de donde vengo pero no saber hacia dónde voy?
¿Me estará llegando la pre-menopausia?

Tan joven y tan jodida.
Sin poder siquiera pegar ojo sin que estén todos mojados.
Sin sentir tanta mierda dentro.
Sin que me tiemble el pecho por la adrenalina que me inunda.

Sigo pensando que todo es para mejor
Pero no puedo terminar de convencerme.
Vivir tantos martirios, ser tan infeliz.
¿… por un futuro mejor?

Sería bonito al menos poder lavarme el cerebro a mí misma
Pero es que no puedo engañarme.
Ya no más.
Ya no aguanto.

Tengo miedo que sea la rutina la que me tiene tan acorralada
Será eso entonces… la rutina
Para variar
Y si no es eso ¿qué más me propones, destino?


Maldita máscara, ¿por qué no te rompres de una vez?

enero 06, 2010

Te volví a soñar

Qué gracioso haberme soñado contigo justo anoche. Supongo que me quedé dormida pensando en tí. No sé. Creo que cuando algo que pasa tan seguido ya no me doy cuenta de cuándo realmente cuenta.

Ahí estabas en mi sueño, en el pasillo de embotallados de algún supermecado, esperándola a ella. Estabas con barba. Más tupida de lo normal en un lado, el otro con un hueco de calvicie facial.Traías puesto el sobretodo negro que tanto me gusta, esa bufanda a rayas... y flaco, más flaco de lo normal. Ahora ya se te marcaba la mandíbula. Traías pinta de mendigo... no lo voy a negar. Me paré a saludarte a pesar de los insistentes jalones que la amiga con la que iba me daba intentando evitar el encuentro. No pude evitar borrarla de mi mente desde ese momento.

-¡Hola! -Dije sin poder contener la emoción de verte después de tanto tiempo.
-Hola. -Me respondiste a regañadientes.
-¿Qué haces solo por aca?
-¿Qué? No, nada, nada... -Bacilaste por un segundo.
-¿Esperas a alguien? -Pregunté con un nudo en el estómago. Yo sabía a quien esperabas.
-¿Qué? No. ¿Por qué? -Dijiste inquieto mirando decesperadamente por encima de mi hombro, volteando rápidamente la mirada cuando tus ojos encontraron los míos.
-Estás... raro. -Atiné a decir.- Oye, ¿qué te pasó? -Le pregunté frunsiendo el entrecejo y tomándole del mentón para voltearle la cara para poder ver más detenidamente lo que parecía ser un círculo mal rasurado en tu majilla.
-¡Deja, mujer! -Dijiste al tiempo de quitar mi mano bruscamente.
-Así le gusta, ¿no? -No dijiste nada. Tu expresión como si no hubiera dicho palabra.- Qué gustitos que se gasta la niña esa. -Dije en tono desafiante intentando conseguir un poco de atención, pero nada.
Seguiste buscando a alguien en el aire. Nunca te habia visto así, tan intranquilo, tan nervioso. Siempre fuiste de esas personas tranquilas, tan serenas... incluso más que yo. Me calmabas en momentos de sosiegos irracionales. Por eso, gracias. Mucho aguante el del muchacho.

-¿Qué te pasa, nene?
-No me llames así. -Me dijiste tan brusamente que en ese mismo instante sentí mi corazón partirse en dos, mientras yo asentaba ambas manos sobre tus hundidas mejillas, intentando enfrentar tu mirada tan esquiva.
-Anda, dime qué te pasa. -Te rogué con ojos piadosos, gritándote que tengas confianza en mí.
-¡Qué no! Ya, déjame en paz. -Dijiste en un degradé de tonos desde la primera palabra bajando la voz mientas hablabas, al mismo tiempo que te librabas de mis dedos.
-Por favor. -Te volví a pedir casi en un susurro con el corazón en la mano, esta vez consiguiendo mi objetivo: atrapar tu mirada con la mía.
-No... en serio. No es que no pueda, es que no quiero. -Dijiste por fin, aparentemente calmado.
Te sentí respirar fuertemente y apretando mis muñecas me alejaste con un movimiento brusco.

Al terminar de decir esas palabras, solo pude volver a subir mis manos a tu rostro en una velocidad media, mirarte fijamente a los ojos y acercarme para volver a porbar tus labios. Fue solo un momento, pero por un instante tuve la certeza que en tu mente sólo estaba yo, y tu lengua gritaba mi nombre.

-¿Qué pasa? -Te dije casi asustada.
-Nada, nada... ya deberías irte. -Dijiste mirando mi reloj de muñeca, que por alguna razón, aúnque me hubieras pedido que me marche, seguías apretando con fuerza.
-No me voy hasta que me digas. ¿Qué pasa? ¿No te gustó? -Pregunté como último recuso. La desesperación empezaba a hacerme su presa.
-No es eso... cómo quisiera que me entendas. -Dijiste ya casi desalmado, intentando mantenerme la mirada, pero no, te ganó la vergüenza. Mientras yo también bajaba la cabeza junto a la tuya.

De repente te siento subir la mirada, ansioso. Yo no quiero. No quiero ver lo que sigue.
Mis instintos animales me dijeron que una bolsa de feromonas andantes se acercaba peligrosamente. Sentí tus dedos alfojarse lenamente de mis manos y tus pensamientos lejos de mí aúnque tus pies no se hubieran movido un centímetro.

Y yo, que ya sabía lo que me esperaba... te ibas a ir de todas maneras, y yo igual. Creo que por fin nos dijimos lo que tanto me temía. Pero en fin, fue un segundo espectacular el que te tuve tan cerca.

Y hace 3 años, también fue espectacular. Feliz aniversario, nene.