Es tan horrible enamorarse.
Tener esa sensación se sofoco si no estás cerca a esa persona. Sentir esas punzadas cada que la ves. No poder responder, no tener el control de tu cuerpo cuando están cerca. Estar consciente de cómo tus músculos se convierten en no más que bolsas de arena inútiles.
Vivir pensando si él también piensa en vos. Depender del amor de otro.
Y si un día te dice que no, el mundo entero se te cae en cima. Pensando que hiciste algo mal, creyendo que todo fue tu culpa. Pasarte días y noches enteras soñando con la casa perfecta donde piensas meter el montón de hijos que no vas a tener con él. Planeando el cumpleaños perfecto, en el que probablemente él prefiera pasar yéndose de farra con los amigos.
Pero inspira. Todo inspira.
Te hace escribir las cosas más sublimes que alguna vez podrían salir de la punta de tus dedos. Te hace sentir el aire más puro. Te hace ver todo en technicolor. Ninguna foto necesita photoshop. Ninguna canción es deprimente. De repente, en lugar de mosquitos se transforman en mariposas. Y cada palabra que sale de sus labios es un evangelio entero.
Que sentís esas ganas de gritar hasta rajar tu garganta, mientras algo te tiembla en las entrañas. Te invade la adrenalina cada que hablas con él. Sus besos se convierten en una droga. Sus abrazos un antídoto. Y cada silencio... cada silencio como si fuera eterno.
Cada partida te produce un dolor insoportable. Cada caída resulta fatídica. Pero al final sigues pedaleando una bicicleta sin ruedas. Insistes e insistes que cada segundo a su lado lo vale. No porque así lo sea, sino porque eso parece. Es lo que tu corazón te hace creer, e igual caes en cada mentira.
Haz vivido una vida entera sin él, pero ahora un día sin sus ojos no vale la pena vivir. Se te derrumba todo cuando tu teléfono no muestra su nombre. Cuando se tarda en responder. Cuando crees que te ignora. Cuando no puedes evitar maquinar una película entera en tu cabeza a base de comentarios al azar.
Una cosa que te ciega. Te pinta la realidad mirando de espaldas. Dejándote ilusionar con cada sonido, con cada tacto.
Cualquier pedacito de información te convierte en una stalker. El amor se convierte en una obsesión. En una necesidad. En algo dañino, que te retuerce, te carcome. En un bote de pastillas.
Te encuentras sufriendo de la manera más dulce. En un círculo vicioso de masoquismo del que no podés salir... del que no querés salir.
Pero aún así. Aún cuando tu cabeza te sigue rogando que la uses, abres los ojos y te lo encuentras de frente. Mirándote. Con cada imperfección tan perfecta. Es ahí... justo ahí cuando apretás el botoncito que pone OFF y sólo escuchas salir de tu boca un 'te amo'.

Lo describes tan bien como es, q me pongo tan mal :(
ResponderBorrarDe veras q eres muy buena, yo sabia q eras muy buena.
Holassss,
ResponderBorrarBrutal!!!Tu descripción es tan acertada como original. Me encanta ver que despues de tanto tiempo sigues escribiendo. Debes considerar seriamente en publicar a corto plazo. Tienes toda una generación que se identifica con tu mensaje.
Espero sigas adelante, firme y expositiva.
Yo sigo escribiendo en el face, me podes encontrar con el correo:
victor_claros@cotas.com.bo
Saludos!!!!!
oh eme ge!!!...:,( completamente cierto... real... nos entendemos intensa!! jajaja
ResponderBorrarrealmente describis lo que me pasa tal cual es! tan cierto, tan real!
ResponderBorrar